El Pais Real News

jueves, 9 de agosto de 2012

Rehenes de los caprichos.

Seis días. Seis y vamos por mas. Parece que esta locura en que se ve envuelta la Ciudad De Buenos Aires no tiene fin. Reuniones, ordenes judiciales, conferencias de prensa, amenazas y promesas... muchas promesas. La realidad es que esto va mucho mas allá de un simple paro sindical. Aquí se ven envueltos delegados militantes que responden a Cristina, metro-delegados que quiere salarios mas justos y seguridad, el gobierno de La Ciudad y su pedido de dialogo (y de recursos) y, finalmente, el Gobierno Nacional con los artilugios legales y chicanas de siempre.
En primer lugar, los delegados de la UTA advirtieron que ellos no van a levantar el paro, incluso si los metro-delegados llegan a un acuerdo. Lo que nos muestra claramente que hay mucho mas que solo el salario y la seguridad. Luego, nos encontramos con que el Ministro de Trabajo, Tomada, no dictara la conciliación obligatoria ya que según el "no es problema de La Nación" (La Ciudad pertenece a la Nación Argentina, por si no le queda claro al ministro). Cabe ademas recordar, que cuando la CGT de Moyano hizo el paro, en 24 horas había dictado la conciliación y, al tiempo, cuando tuvo lugar el paro en Aerolíneas, basto solo una llamada de Recalde para que en 2 horas la dictara. Ya nos damos cuenta las prioridades del ministro. Otro eslabón importante en el conflicto es la empresa Metrovias que se lava las manos diciendo que como Nación y Ciudad no se ponen de acuerdo, ellos no pueden hacer nada. Nada es nada, ni aumentar salarios, ni invertir, ni reparar los vagones parados. Finalmente, en el trasfondo de todo esto, esta la pelea Nación- Ciudad por los subtes (y extraoficialmente por la carrera presidencial 2015) donde la frase "Macri hacete cargo" ya aparece en todos lados. Sin embargo, parece que es al revés ya que el PRO presento hace unos meses una propuesta en la que aceptaban los subtes "si el estado otorga los 14 mil millones de pesos que debe". La respuesta fue negativa, entonces hace unos días hubo otra propuesta, que consistía en que la ciudad pidiera un préstamo al Banco InterAmericano de Desarrollo y con eso pagar la deuda. No hubo respuesta. Es claro que voluntad de sentarse a dialogar es nula, porque dialogar es ceder y si hay algo que este gobierno no hace, es ceder.
Mientras los funcionarios se pelean, se defienden y hablan (sobretodo hablan), el pueblo esta siendo rehén de los caprichos de todas las partes, porque no hay que olvidar que un paro es solo un paro pero la desinversión en el transporte publico es el verdadero punto a resolver. No olvidemos la tragedia de Once.  ¿Harán falta 51 victimas para que se tomen decisiones y empiecen las inversiones en el subte?