No hay que ser muy inteligente para darse cuenta
la preocupación política que rige en el kirchnerismo desde el
2011. Desde el momento en que Cristina gano las elecciones,
la única pregunta que se hace el oficialismo es "Y ahora, ¿quien
sigue?". La presidenta ya agoto un periodo y ahora esta transcurriendo el
segundo y el ultimo, puesto que por la Constitución Nacional no puede
ser Presidenta mas de dos periodos consecutivos. Esto significa que deben
buscar a un sucesor, cosa que no es nada fácil. Y dado que no es nada fácil
y se dieron cuenta de que hay una gran chance de que pierdan las elecciones si
no se presenta Cristina, encontraron otra alternativa. Una que se mantuvo
oculta hasta que un mes antes de las elecciones primarias, la diputada Diana
Conti (la misma que ideo la ley para el traspaso de los fondos del Banco Ciudad
al Nación), dijo que le encantaría la idea de una "Cristina Eterna".
Claro que ni Cristina ni sus funcionarios cercanos podían hacerse eco de esto
con una elección en puerta. Entonces la Presidenta solo se limito a decir
"No se hagan los rulos" y no se hablo más del tema. Luego del 54%
cambio todo. Todos los funcionarios hablaban y hablan todavía sobre esta idea
de reformar la Constitución para permitirle a Cristina Kirchner ser re-electa indefinidamente.
Esto significa que mientras la gente la siga votando, ella podrá seguir
ganando. Saben que tienen los votos (por ahora), pero cambiar la Constitución no
es fácil. Requiere una Sesión Extraordinaria en el Congreso y tener una mayoría
de dos tercios en ambas cámaras. Eso, con el armado actual de los asientos de
diputados y senadores, es imposible ya que si bien hay partidos que se llaman
opositores pero siempre votan con el oficialismo (como el partido de Binner),
es muy difícil que vayan a votar a favor de la re-elección indefinida. Queda
clara una cosa entonces, solo van a poder llevar a cabo su cometido si ganan de
forma aplastante en las legislativas del 2013, cosa que por ahora no se ve
factible. Por fortuna, o desafortunadamente (dependiendo de que lado se lo
mire), apareció un arma que permitiría llegar a este triunfo. Esta arma es, nada
más y nada menos, la sanción del voto optativo para jóvenes de entre 16 y 17
años.
Esta ley expresa que los jóvenes de entre 16 y 17 años, podrán votar si así lo desean
a partir del año que viene, lo que confiere unos 2 millones de votantes nuevos
aproximadamente. Podemos hacer todo tipo de conjeturas y criticas sobre esta
ley, como el hecho de que estos jóvenes son solo mayores de edad para votar,
pero no en el resto de los derechos y obligaciones. Ya que, si tomáramos todos
los derechos y obligaciones de un mayor, además de ejercer el sufragio,
cualquier ciudadano argentino podría, por ejemplo, ser elegido como presidente.
Entonces ante los ojos de la ley, va a ser adulto solo a la hora de votar y
nada mas, luego es simplemente un niño o un adolescente.
Esta ley empezara
a debatirse hoy con 140 oradores y continuara el miércoles que viene y ya ha
recibido el apoyo de la mismísima Presidente.
Si uno se pone a analizar los
datos de estos nuevos votantes, sale una conclusión asombrosa: 1 de cada 3 jóvenes,
proviene de familias que reciben asignación universal por hijo. En este
sentido, la propia Justicia Electoral expresó su preocupación por la manipulación
de los votos de los jóvenes, lo cual es razonable ya que si su familia recibe dinero del
gobierno, ¿Votaría usted en contra de ese gobierno? Creo que cualquier persona
con cerebro diría que no. Luego del debate
en comisión, la ley pasara a la Cámara de Diputados donde el oficialismo buscara
la media sanción.
La realidad es que si el objetivo es darle mas derechos a mas
personas, el sufragio debería ser obligatorio y ademas la ley debería incluir todos
los derechos y obligaciones que debe tener un ciudadano que tiene la capacidad
mental para elegir gobernantes. Si van a usarlo solo para obtener más votos, creo
que es un daño enorme para la democracia, puesto que es una forma encubierta de
manipulación electoral. De ser así, no veo ninguna diferencia entre esta ley y
los fraudes electorales que se llevaban a cabo a principios del siglo pasado,
donde los terratenientes llevaban a sus peones a votar, pero estos no
eran libres de elegir a quien hacerlo.
Jeremias Morlandi
Jeremias Morlandi